La ausencia de Yerry Mina durante el choque en el que Cagliari cayó ante la Roma por la liga italiana, encendió las alarmas dentro del calcio y en la Selección Colombia. Ya que el zaguero central salió de la convocatoria del último encuentro en el que el equipo rojiazul tuvo éxito al aplastar a Hellas Verona, por una molestia física que arrastra desde hace algunos meses con lo que el técnico Fabio Piscame interceptó que se trata de un problema persistente em una de sus rodillas.

En una situación que obliga al equipo a manejar su actividad competitiva con calma, y del que tienen que vivir con el día a día. De forma crómica y no aguda ya que necesita ser controlada y monitoreada porque atrapó que esta clase de lesiones no siempre impiden que tenga de nuevo la opción de jugar, pero si ponen advertencias con referencia a su continuidad. Ya que en futbolistas profesionales un cuadro crómico de rodilla suele estar asociado al desgaste articular.

También afectando el tendón, ó con secuelas mal examinadas y cuidadas de lesiones alternas. Lo que implica que el dolor crómico requiera de seguimiento constante con trabajos específicos de fortalecimiento, y en muchos casos recesos programados para evitar recaídas. Pisacame pescó que la prioridad del equipo es el bienestar que tenga Mina por encima de cualquier urgencia deportiva, está primero lo personal por encima de lo deportivo y otros aspectos.

Ya que todavía cuenta con 14 partidos para acabar la temporada, con otra parte del campeonato en la que Mina debe continuar jugando. Y el impacto que pueda tener dentro de la Selección Absoluta de Colombia también preocupa al cuerpo técnico.

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